"Mutiny", como su propio nombre indica, nos narra la historia sobre un motín que, motivado por los nervios previos a ambicioso ataque contra los aliens, tiene lugar en la 2nd Mass. Aunque para calmar esos nervios, los luchadores tratan de reír, de entretenerse con una película, Tom tiene que enfrentar la horrible realidad que supone el pensar que los niños secuestrados, y Ben en concreto, se están transformando en Skitters.
Pero toda la alegría de la película y la pena del descubrimiento quedan eclipsadas enseguida por el regreso de Dai, quien trae malas noticias desde el mando central de la resistencia de Massachussets. Esas noticias son las peores que podrían recibir: Porter y los suyos han sido aniquilados, y no tienen noticia alguna de la 4th y 5th Mass, con las cuales coordinarán el ataque.
De cualquier modo, Weaver no cambia de idea. Van a seguir adelante con el arriesgado plan de ataque, y Tom en un principio decide apoyarle para mantener unida a la 2nd Mass. Pero no tarda mucho en cambiar de idea. Weaver no atiende a razones, y el descubrimiento de que se está medicando hace temer a todos que podría estarles conduciendo, inconscientemente, hacia la muerte.
Y, a sólo 12 horas de comenzar el ataque, comienza el motín. Tom desobedece una orden directa de Weaver, y decide enfrentarle, buscar explicaciones sobre lo de las píldoras, esperando que Weaver no cometa locuras. Pero el capitán no está dispuesto a permitir esa insubordinación, y encarcela al profesor para que no sea un obstáculo para el plan. Un plan que se hace cada vez más complejo, difícilmente alcanzable. Porque, al no tener contacto con el mando y el resto de Masses, el capitán pretende acabar con la estructura ellos solos.
Tom, por supuesto, cuenta con gente fiel que teme que Weaver les conduzca a una trampa mortal, y no tardan en liberarle. Sin el apoyo de Porter y de las otras Mass, se trata de una misión suicida. Y los humanos supervivientes ya son demasiado pocos como para permitir algo así. Pero, tras una tensa disputa entre Tom y Weaver y el triunfo del motín de Tom, nos encontramos con un desenlace inesperado.
El miedo y el ansia de supervivencia son cosas que ya han quedado atrás, y en estos meses tras la invasión, han dejado paso a la venganza, el espíritu luchador humano y la determinación por recuperar lo que es suyo de manos de esos invasores desconocidos. Por eso, aunque finalmente Weaver deja conocer a todos la verdad, aunque les cuenta que es muy probable que estén solos, los luchadores deciden arriesgar sus vidas, embarcarse voluntariamente en esta misión que podría costarles la vida. Sin garantías de regresar, ni siquiera sabiendo a qué enemigos se enfrentarán dentro de esa ciudad, los soldados alzan su voz, dispuestos a luchar hasta el final, de asegurar su futuro.
"Ocho horas" para conocer el resultado del ataque que podría matarlos a todos o marcar un gran paso hacia la victoria. Tom se queda al mando de los civiles en la escuela, dejando marchar a su dispuesto y cada vez más maduro hijo Hal (quien cada vez se parece más a su padre) a la guerra con Weaver. La 2nd Mass tendrá que usar todos sus recursos para atacar y defenderse, y para eso serán de gran utilidad las balas Mech y Ben y su habilidad para detectar las frecuencias de radio.
Pero mientras los luchadores marchan a encontrarse con su destino, los civiles tendrán que enfrentarse a sus propios problemas. El primero viene del escalofriante Rick, quien trata de evitar que los humanos mantengan alejados a los Skitters. Sigue hablando como si no fuese humano, como si fuese uno de los aliens. Y esta vez llega a hacer aquello que parecía desear hace tiempo: escapar y reunirse con "los suyos".
Pero entonces es cuando se da cuenta de la realidad: los aliens no "le aman" como él pensaba. Ahora sólo le han utilizado. Han obtenido de él toda la información sobre el ataque, sobre todo lo que Rick sabía... y le han dejado atrás. Ahora entiende que es humano, que sigue sintiendo dolor por la muerte de su padre... y que ha cometido un error desvelando todo a los aliens.
Un error que puede costar muchas vidas. Tom tiene tiempo de advertir a la gente de la escuela y preparar una defensa... pero el grupo de Weaver tendrá que enfrentarse a unos aliens que han sido advertidos de su llegada y están reforzando la defensa de las patas de la estructura.
Tom no tarda en organizar la defensa y la retirada, pero sus recursos son muy limitados. Por su parte, Weaver no se amedrenta ante la defensa Mech, y aunque sabe que probablemente acabe muerto en el ataque, en esa empresa imposible, está dispuesto a intentarlo, a convertirse en un mártir de esa lucha por recuperar la Tierra. Quiere demostrar a la humanidad que no pueden rendirse... y él no se rendirá.
Y, en la escuela, tampoco se rinden. Tienen unas pocas balas con metal Mech, y se ven obligados a usar gran cantidad para acabar con uno solo de ellos. La alegría por la victoria no dura mucho, ya que enseguida son atacados por un grupo mayor de robots. Y ahí es donde entra en juego Ben, quien, aún con restos del proceso Skitter funcionando en su cuerpo, es capaz de identificar una frecuencia que repele a los aliens.
En medio de esta batalla, de esta crisis, descubren esta potente arma que podría cambiar muchas cosas, dando más posibilidades de protección a los humanos. Pero aún queda mucho por hacer. Los aliens estaban bajo aviso, Hal ha regresado solo, informando a su padre del ataque prácticamente suicida de Weaver, y el profesor decide que el "arma" que supone la radio le da una pequeña esperanza de salvar las vidas de sus compañeros.
Notamos a Tom bastante sentimental, despidiéndose de sus hijos, tranquilizando a Matt, quien cree que está enfadado con él, y, por fin, declarando su amor hacia Anne, a quien le pide que, en caso de ocurrirle algo, cuide de sus hijos.

Parece que el profesor teme no volver con vida de su viaje.
La fidelidad de Tom hacia Weaver, que se puso en duda durante el motín, se ha fortalecido enormemente ahora que el militar ha decidido llevar a cabo la misión pese a tener todo en contra. Ahora él siente que les debe al probablemente fallecido Porter y al capitán Weaver esa protección que se le encomendó. Por eso parte solo, con un coche convertido en un repelente móvil de Skitters.
Para Hal, esta despedida es el momento final en su progresiva maduración. Es cuando su padre le pide que se convierta en un hombre, que cuide de sus hermanos. Y sabemos que el valiente chico es capaz.
Cuando Tom llega a los pies de la estructura, se encuentra con un desastre. Anthony gravemente herido, y Pope, no tan grave, pero también incapacitado para la lucha. Por eso Tom, con la compañía de un lanzacohetes, sabiendo que con la radio en marcha no hay tanto peligro, que las naves alien están regresando a la plataforma huyendo de la frecuencia de radio, parte en busca del capitán.
Cuando lo encuentra, ya no hay esperanza para el plan, las bombas están inutilizadas, los luchadores muertos. Pero aún pueden hacer un poco de daño, al menos decir a los aliens "seguimos vivos, y volveremos". Y Tom trata de derribar una de las naves, pero lo que consigue es aún mejor: provocar grandes daños dentro de la estructura.
El civil y el militar salen huyendo rápidamente de allí, ya que no cuentan con la protección radiofónica, pero en su camino de vuelta son interceptados por Karen y uno de los humanoides. Los aliens parecen bien a Tom, conocen sus puntos débiles, y conocen el modo de hacerle hacer lo que ellos quieren: sus hijos. Perdió a Ben una vez, y no puede permitir que eso ocurra de nuevo, así que se adentra en la misteriosa luz azul de la nave alien, sin saber los misterios que allí se esconden, los horrores que pueden estar esperándole, lo que los aliens le pueden haber preparado, al ir exclusivamente en su busca.

Opinión.
Y nosotros nos quedamos como Weaver, sin saber lo que ocurrirá, sin saber lo que espera a Tom allí adentro. Y no lo sabremos hasta dentro de 10 meses, cuando la serie regrese con su segunda temporada. Pero ahora tenemos bastante que digerir con este final.
La serie ha ido aumentando su intensidad y ritmo según avanzaba la temporada, y finalmente nos ha dejado tres episodios emocionantes que se alejan un poco de los conflictos familiares iniciales, de las presentaciones. Hemos tenido sorpresas referentes a los aliens, respecto al pasado de los personajes. Hemos visto a algunos madurar, crecer, rectificar. Finalmente hemos llegado a identificarnos con ellos, a comprenderlos, apoyarlos, emocionarnos y sentir. Por desgracia, cuando mejor se pone, se acaba.
Pero, de todos modos, personalmente el balance de la serie es positivo. Comenzó titubeante, pero tras las presentaciones y tramas trámite de rigor, ha encontrado su camino y su propia identidad mediante las revelaciones sobre la naturaleza de los aliens. Ha pasado la primera prueba, ha conseguido una nueva temporada, y su final ha conseguido la mayor cifra de audiencia desde su estreno.
Ahora, "Falling Skies" tiene otro duro trabajo por delante. Volver a atraer a la gente dentro de casi un año, y seguir creciendo y sorprendiendo. Confiemos en ellos.