Breaking Bad 4x01 - "Box cutter": Review

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Trece meses, que se dice pronto. Eso es lo que hemos tenido que esperar, desde el 13 de Junio de 2010, día en que se emitió "Full measure", el impactante final de la tercera temporada de "Breaking Bad". Y hoy, tras todo ese tiempo, llega este 4x01 - "Box cutter", rodeado de promesas. A continuación tenéis nuestra primera review de la serie, y os preguntamos, ¿ha estado a la altura de las expectativas este episodio? ¿Ha merecido la pena la espera? ¿Qué os ha parecido?

Esta premiere de la cuarta temporada inicialmente iba a titularse "El topo". ¿Por qué? Ni idea, pero "Box cutter" es muchísimo más adecuado si tenemos en cuenta la enorme importancia que tiene ese arma esa herramienta en el desarrollo de lo que vamos a presenciar. El cutter comienza siendo simplemente algo que utiliza Gale en el flashback que abre esta temporada, donde, como un niño abriendo sus regalos de navidad, ayuda a armar el complejo laboratorio que más adelante será su perdición.


Cuando regresamos al presente, Gale yace en el suelo, después de que una bala del arma de Jesse acabe con su vida. Un asesinato instigado por Walt como último recurso para sobrevivir, para salir de una situación desesperada. Una situación en la que, irónicamente, le puso el propio Gale al meter en la cabeza de Gus la idea de contratar a Walt, el fabricante de la crystal meth casi perfecta. Tendido en medio de sus extrañas y exóticas posesiones, la última esperanza de Gus de formar su negocio sin Walt se esfuma.

Victor, uno de los matones de Gus, visita el lugar del crimen y es visto por varios testigos, un error que pagará muy, muy caro. Consigue capturar a un shockeado Jesse, a quien Walt ha convertido en asesino, y ambos son retenidos en el laboratorio, mantenidos en la penumbra de la luz azul de la metaanfetamina, a la espera del veredicto del gran jefe.


Una bala lo ha cambiado todo. Para Walt, para Jesse, para Gus, Mike... y también para otros, quienes ajenos a lo que acaba de ocurrir, comienzan a notar efectos. Skyler tiene que superar su primera "prueba" en su recientemente adquirido estatus de "señora de Heisenberg", al comprobar que su marido está en paradero desconocido. Saul, el peculiar abogado, preso del miedo y la paranoia por las acciones de Walt, planea huir. Del país, probablemente. Y Hank, el frustrado y desgraciado Hank, sigue postrado en su cama, también por culpa de Walt, aunque no por la muerte de Gale en concreto. Y evidentemente eso pasa factura a Marie, quien soporta estoicamente la furia y frustración de su marido.


Dentro del miedo que siente, Walt cree tener controlada la situación, pero cuando se da cuenta de que Victor conoce bien su receta y el modo de preparación, y sin dar tiempo a nada mas, un silencioso, sombrío y aterrador Gus entra al laboratorio, nuestro profesor de química no puede soportar más la tensión y, prácticamente, suplica por su vida con un alegato desesperado de su utilidad ante un silencioso Gus. Una súplica que se transforma en indignación cuando menosprecian su amada ciencia, pero que vuelve en forma de temblores, de voz quebrada cuando el cutter verde se acerca a él.

Walt ha cometido errores, ha hecho muchas cosas mal... pero hay alguien que, en este caso, ha cometido uno mayor: Victor, quien se ha dejado ver en la escena del crimen de Gale, dejando un rastro que podría incriminar a Gus y dar al traste con el impresionante dispositivo que tiene montado. Victor supone peligro, y el hombre de los Pollos no está donde está por dejar cabos sueltos. Así que, literalmente, corta este cabo.


Con un sólo movimiento rápido del cutter, consigue dos cosas: se libra de un peligro que podría hacer caer toda su operación, y da un mensaje a Walt y Jesse, y probablemente también a un sorprendido Mike: "Jodedme otra vez, y no tendré problema en hacer lo mismo". Y todo ello sin pronunciar una sola palabra.


Con esto, toda esta situación parece haber terminado a ojos de Walt, quien, aunque impactado, parece respirar aliviado. Tras deshacerse del cadáver usando el mismo ácido que provocó el famoso desastre en la bañera, y con Jesse que ya tiene bien aprendida la lección del contenedor de plástico, el profesor y su alumno se van a comer tras un durísimo día de "trabajo". Y Jesse, que ha estado silencioso y paralizado todo el tiempo, demuestra que ha entendido perfectamente la situación, probablemente mejor que Walt.

Walt siente que la muerte pende sobre sus cabezas, que Gus los matará a la menor ocasión. Jesse, en cambio, cree que no es así. Gus les necesita, por lo que no puede matarles, pero seguro que no les pondrá las cosas fáciles. Pobre Skyler, vaya un momento ha elegido para entrar al negocio... especialmente cuando nos damos cuenta de que sí ha quedado un cabo suelto: de que Gale, ansioso por aprender, llevaba una especie de diario con notas de laboratorio. Una guia escrita que pondrá a la policía en la pista de este super laboratorio secreto.



Opinión.

Vayamos al grano: ¿ha merecido la pena la larguísima espera por ver este episodio? Sólo por la brutal escena del silencioso Gus, la ha merecido. Es imposible no rendirse a esa aterradora interpretación, que, sin decir una sola palabra, nos hace entender todo, captar el mensaje.


Ha dado y dará mucho que hablar Giancarlo Esposito. Casi tanto como el episodio, un inicio de temporada oscuro, intenso y sorprendente. Un episodio en el que vemos a Walt luchar por Jesse y por sí mismo, mientras a su alrededor todos sufren las consecuencias de sus actos.

"Full measure" fue un episodio que cambió todo, y ahora comenzamos a conocer a los personajes en una peligrosa situación, simbolizada por esta oscuridad, una oscuridad que seguro veremos reflejada en este Gus que hemos conocido, en el Jesse confuso e impactado al que Walt ha convertido en un asesino, y principalmente en Walt... un hombre que ha sobrevivido a un cáncer al que no esperaba sobrevivir, y que ahora vuelve a encontrarse en peligro de muerte, debido a sus propios actos.

No puede estar más interesante.

Game Of Thrones: Liam Cunningham y Oliver Ford Davies se unen al reparto

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No han pasado más que unas pocas horas desde el anterior anuncio de casting, y ya se han confirmado dos nuevos actores para la segunda temporada de "Game Of Thrones". Liam Cunningham y Oliver Ford Davies interpretarán, respectivamente, a Davos Seaworth y el Maester Cressen. Como siempre, para no spoilear a los no lectores, breves detalles tras el salto.

Davos Seaworth es un ex-criminal quien ahora es un leal y confiable oficial a las órdenes de Stannis Baratheon. Del mismo modo, el Maester Cressen está al servicio del hermano del rey fallecido, ofreciendo su sabiduría.

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