Desde el tercer episodio, "Tell it to the frogs", surgieron gran cantidad de dudas en torno a Shane. Lori le acusaba de haber mentido sobre Rick, diciéndole que estaba muerto, para poder manipularla y alejarla de él, abandonando a su marido. Shane parece muy sorprendido por eso, y por ver a Rick con vida, así que no sabemos cuál es la verdad... hasta ahora.
Utilizando un recurso hasta ahora inédito en la serie (y que, en los 79 números que hay hasta ahora del cómic, se usa en 3 ocasiones contadas), asistimos a un flashback donde podemos ver lo que verdaderamente ocurrió en ese hospital cuando Shane fue en busca de su compañero y amigo.
No fue nada malo. No hubo segundas intenciones. Shane le dio por muerto, realmente. En medio del caos, zombies por todos lados, militares ejecutando a pacientes del hospital, humo, ruido, explosiones... Shane consigue llegar hasta Rick, arriesgando su vida.

Mientras en el pasillo está teniendo lugar una cruenta batalla en la que los zombies comienzan a superar a los soldados, Shane trata de sacar de allí a Rick, sin saber como. El sheriff sigue en coma, conectado a una serie de máquinas que le mantienen su vida y miden sus constantes... hasta que una explosión provoca un apagón en el hospital. Shane comprueba el corazón de su amigo, y al no escuchar nada le da por muerto. Durante un instante se viene abajo, pero luego se convence de que debe seguir corriendo por su vida... y por la de la familia de Rick. En un acto de respeto a su amigo, bloquea la puerta de la habitación con una camilla, para asi evitar que los zombies se alimenten de su cuerpo. Este gesto es el que al final salvará la vida a Rick, impidiendo que los zombies accedan a él, permitiéndole así recuperarse y despertar.
Ese Shane, el que trató de salvar a Rick, es un hombre muy diferente al que conocemos ahora. Era un amigo fiel y dispuesto al sacrificio, como demuestra entrando a un hospital lleno de zombies y soldados armados para tratar de rescatarle. Sus intenciones eran completamente honestas. En cambio, lo que ha vivido después, y el haber probado el poder durante un tiempo, todo eso ha corrompido al agente, convirtiéndole en alguien rencoroso y bastante volátil, que poco a poco se va revelando como una bomba de relojería entre su gente.
¿Seguridad?
En el pasado episodio, dejamos a nuestros supervivientes bañados en la cálida luz de una promesa de refugio y salvación. Ahora es hora de adentrarnos en el CDC y ver qué ayuda les ofrece... o que peligros esconde.
Cautos, como es de esperar, todos entran, con sus armas listas para disparar al menor atisbo de peligro. Del mismo modo, Jenner, privado de contacto humano durante semanas, sale a su encuentro, extremando las precauciones.

Pero, al notar el tono desesperado en las palabras de Rick, y al ver que junto a esos hombres armados hay mujeres, niños y un anciano, Jenner decide aceptar a esa gente en su refugio, siempre que acepten someterse a un análisis de sangre que deje claro que no están infectados.
Poco a poco queda claro para los supervivientes que hay algo raro en ese lugar, pese a la amabilidad de Jenner, quien trata de bromear con Carl para aliviar el incómodo momento del descenso en el ascensor. Finalmente, Rick decide hacer la pregunta que pasa por la mente de todos ellos. ¿Dónde está todo el mundo?
Jenner revela, ante la decepción de todos, que está él solo. Pero, cuando ofrece una copiosa cena y, lo más importante, alcohol, a los debilitados y hambrientos supervivientes, todo eso queda olvidado.

De nuevo todos ellos, ante la perspectiva de llenar el estómago, ceden a una falsa sensación de seguridad. El pequeño Carl asqueado tras tomar un trago de vino hace reír a todos, una risa que Jenner no comparte. Su expresión nos hace ver que, como quedará claro más adelante, algo no va bien en la cabeza del hombre. El único que mantiene la consciencia sobre el problema que les rodea es Shane, pero vemos que lo hace más que nada con la intención de dejar en evidencia a Rick, quien se ha dejado llevar por la euforia de la celebración y parece haber olvidado el objetivo de su visita al CDC. Y eso nos dice que Jenner no es el único que va a causar problemas.
¿Por qué está él sólo en el CDC? Porque fue el único con la voluntad suficiente como para quedarse haciendo su trabajo hasta el final, aferrándose a una mínima esperanza de conseguir algo. Algunos fueron con su familia. Otros huyeron. Los últimos, sin poder resistir más, se suicidaron. Y Jenner, como vimos en el episodio anterior, está al borde de esto último.
Vuelta a la realidad.
Tras esas duras revelaciones que Shane ha hecho salir a la luz, todo el ánimo se apaga. Como bien dice Glenn, es "un aguafiestas". Pero el desánimo dura poco, cuando se dan cuenta de que pueden utilizar otra añorada comodidad: una buena ducha caliente.
Eso sí, no todos ellos la reciben con alegría, ya que, Andrea, debido a la reciente pérdida de su hermana Amy, se derrumba, estallando en llanto, consciente de que si ese lugar, una instalación de control de enfermedades, está vacío y desolado, entonces lo mismo ocurrirá con cualquier lugar del mundo. Dale intenta animarla siendo optimista, pero es difícil creer que se puede "comenzar" de nuevo en un mundo donde algo como una ducha o una cena resulta un lujo, en un mundo donde un instante de descuido puede suponer la muerte.

Mientras Andrea pierde la esperanza, Rick parece albergar una nueva, sintiendo seguridad, sintiendo que en ese lugar puede proteger a su familia. Borracho, se dirige a Jenner contándole cómo son las cosas afuera, el peligro que supone esa vida. Vemos como el duro y heroico Rick se abre, desvelando que, como todos, se siente aterrado por ese mundo en el que vive, pero que se lo ha guardado para seguir adelante con su familia.
Y no es el único que muestra el verdadero ser en que se está convirtiendo. Casi todos los adultos están abusando del alcohol, y eso hace que Shane se acerque a Lori, intentando aclarar las cosas tras lo que ocurrió en el campamento, donde ella le culpó por haber dicho que Rick estaba muerto. Le cuenta la verdad de lo que pasó en el hospital, y le recuerda que él salvó su vida. Pero cuando Shane confiesa que está enamorado y ella le rechaza, el hombre pierde el control, intentando forzarla, a lo que ella responde arañando su rostro, aterrada. El remanso de paz que ha sido el nuevo hogar del CDC comienza a desmoronarse... y esto es solo el principio.
Vigilia.
A la mañana siguiente, todos acusan los efectos de los excesos de la noche anterior. Mientras Glenn casi parece un zombie gruñendo por su fuerte resaca, Shane se muestra arisco con Rick, y trata de lanzar indirectas a Lori diciendo que lo que ocurrió "no es propio de él". Pero el tenso ambiente se ve aliviado por la llegada del doctor Jenner, a quienes todos, ya más conscientes y centrados, piden respuestas.
Por desgracia, un hombre solo lo tiene difícil para conseguir demasiado sobre esta peligrosa y aterradora epidemia global. Habiendo perdido sus muestras como vimos en "Wildfire" debido a la falta de sueño y demás, todo aquello con lo que Jenner cuenta es la grabación de un escaneo que efectuó a alguien que fue mordido, y acabó muriendo y resucitando.

En ese momento, se nos muestra brevemente el funcionamiento de la infección. Sea vírica, bacteriana, parasitaria o fúngica, eso no lo sabemos. De dónde proviene, tampoco. Pero ahora sabemos cómo actúa al llegar al cuerpo, invadiendo el cerebro hasta matarlo. Pero la cosa no termina ahí. Como dice Jenner, no hay un tiempo concreto de resurrección, que puede variar entre minutos y horas. Por eso, la esposa de Morgan tardó poco, en sus palabras, y Amy tardó varias horas, desde su muerte en la noche hasta que regresó, como zombie, a la mañana siguiente.
Ese agente infeccioso, lo que hace es devolver una especie de vida básica al tronco encefálico, convirtiendo así los cadáveres en una especie de "cáscara" viva cuya única motivación son unos instintos animales básicos e irracionales. Caminar. Atacar. Comer.
El lóbulo frontal del cerebro no despierta, por lo que no hay recuerdos, no hay rastro de la persona que era antes. Eso resulta especialmente duro para Andrea, quien aguardó a que Amy regresase, con la esperanza de poder despedirse de ella y pedirle disculpas, para así sentirse en paz y no atormentarse con la culpabilidad. Ahora sabe que eso no sirvió de nada... que sus palabras no fueron escuchadas.
La grabación no aporta nada más, ya que el Sujeto 19 tuvo que ser neutralizado de un disparo en la cabeza. Y no hay más. Eso es todo lo que Jenner sabe, y al no tener contacto con otras instalaciones, no puede conseguir más información. La estructura gubernamental ha caído, y probablemente el mundo entero es presa de la misma devastación que nuestros personajes han estado viviendo.
Cuenta atrás.
En escenas anteriores del episodio, habíamos visto de fondo un misterioso contador con luces rojas. Ahora que Jenner está hablador y dando respuestas, Dale aprovecha para preguntar cuál es la utilidad de todo eso. Jenner dice que se acabará la energía, y se aleja. La inteligencia artificial del bunker completa la información, diciéndoles que cuando llegue a cero, habrá una "descontaminación".
Sin saber a lo que se refiere, nuestros supervivientes se lanzan a la carrera en busca de más combustible para evitar la cuenta hasta cero... pero no hay. Y las comodidades que han podido probar durante unas horas, como la luz, agua caliente, aire acondicionado... comienzan a desaparecer.
Cuando vemos que Jenner se ha vestido con su uniforme y está despidiéndose de una foto de su esposa... sabemos que algo malo se acerca.

Derrotado, habiendo fracasado en su intento contrarreloj de encontrar una cura o una explicación de la infección, se dispone a rendirse. La cuenta atrás se acerca al cero, como una simbólica muerte de una pequeña parte de un mundo impulsado por una energía que ya no puede ser suministrada. El CDC resistió todo lo que pudo, pero el combustible es el que marca el ritmo, el tiempo... y ese tiempo se ha agotado. Jenner comenta que ese ha sido el mayor enemigo de las investigaciones, frustrando el trabajo de los franceses cuando se encontraban cerca de una cura.
Ahora Jenner siente que su vida ya no tiene el menor sentido, y, aterrado ante la perspectiva de tener que salir a ese mundo muerto y peligroso, decide rendirse, hacer que todo acabe. Pero en su decisión arrastra a nuestros protagonistas, a quienes encierra consigo.
Luchar o rendirse.
Jenner se dirige a todos, tratando de convencerles de que la muerte es lo mejor que puede pasarles. Una muerte indolora, instantánea, por un explosivo de alta potencia diseñado para fulminar en una milésima de segundo un lugar tan peligroso como el CDC, lleno de muestras de virus. El argumento de Jenner es que la muerte les liberará a todos de su sufrimiento, del miedo, del dolor constante o culpabilidad por lo que han perdido y lo que perderán. Les ahorrará una vida miserable, siempre huyendo, siempre alerta, y una muerte dolorosa y horrible.
Algunos le escuchan con atención, pero la gran mayoría desea vivir el máximo tiempo posible, desea poder luchar por aquello que les queda, por aquellos que les importan. Daryl y Shane pierden los nervios, dispuestos a matar a Jenner, pero sus compañeros les detienen antes de que cometan un grave error.

Matar a Jenner sería un error, porque es el único que puede abrir la puerta. Además, ¿vas a disuadir a un suicida amenazándole con matarse? Esta escena nos deja claro que Shane está perdiendo el control y la razón. Daryl, sin embargo, parece ser violento por naturaleza, por lo que sus arranques de ira no parecen tan fuera de lugar.
Shane descarga su ira disparando como un loco por toda la sala, por lo que Rick se ve obligado a detenerle golpeándole. Un golpe merecido ante la violenta histeria del hombre, y más merecido aún sería si supiese lo que ha ocurrido y lo que trata de hacer con Lori.
Una vez neutralizada la "rebelión" de Shane, Rick se da cuenta de que todos le miran, esperando que haga algo. Y él trata de convencer a Jenner de que sí hay esperanza, del mismo modo que él trató de convencer a todos de que no la hay. Y es cierto que él mantuvo cierta esperanza, aunque fuese por una promesa que hizo al TS-19, que resultó ser su esposa. Tras verla morir y luego despertar como zombie, al que tuvo que disparar, Jenner mantuvo a duras penas la cordura tratando de hacer que la muerte de su esposa sirviese de algo. Cuando le piden que les permita hacer una elección y tratar de vivir fuera, Jenner decide abrir la puerta, no sin antes decir a Rick que llegará un día en que querrá haber elegido morir... y susurrarle algo al oído.

¿Qué le habrá dicho? Rick parece sorprendido ante lo que sea que acaba de escuchar, pero no tenemos tiempo de ver mucho más, porque se están quedando sin tiempo para escapar. Y mientras Rick, como dice Jenner, hace su elección junto al resto, Jacqui y Andrea toman la suya propia. Han visto y vivido cosas horribles, y no quieren tener que soportar más ese horrible mundo muerto.
Dale, el hombre con el corazón más grande del grupo de supervivientes, no puede permitirse abandonar a las mujeres, y aunque desiste enseguida con Jacqui, no es así con Andrea. Si recordamos el anterior episodio, Dale, un hombre desolado y solitario tras la muerte de su esposa tiempo atrás, confesó que Amy y Andrea fueron las primeras personas que llegaron a importarle en mucho tiempo.
Futuro incierto.
Mientras tiene lugar la emotivísima escena entre Dale y Andrea, en la que él decide quedarse con ella, la única persona que le importa, la única persona por la que luchar, el resto de supervivientes se encuentra con una última barrera que se interpone ante su libertad. Las puertas del CDC están blindadas.
Mientras los hombres intentan destruir por la fuerza alguna de las ventanas blindadas del edificio, Carol sugiere una solución. Aunque Shane la desecha con un comentario machista, será aquello que les salve. Es algo que vimos fugazmente al final del piloto, y que, en ese momento, supimos que tendría un importante papel más adelante.

Eso es, la granada de mano que Rick encuentra en el tanque al final del piloto, y que según comenta Carol, ella se quedó cuando él la dejó en un pantalón para lavar. Mira que es normal dejarse monedas, pañuelos, etc en un pantalón al echarlo a la lavadora, pero... ¿una granada?
Bromas aparte, el invento resulta, y a pocos minutos del final, consiguen abrir un hueco en el cristal por el que escapar de esa bomba que es el CDC. Entre disparos a la cabeza y decapitaciones de zombies, consiguen llegar a los coches para, desde allí, ver que Andrea, quien ahora sabe que tiene alguien que está dispuesto a llegar hasta el fin por ella, ha decidido vivir, y sale junto con Dale del edificio.
En el interior, Jenner y Jacqui, llorando pero con una sonrisa, entrelazan sus manos, sabiendo que el sufrimiento terminará en un instante.

El CDC queda completamente destruido, reducido a un montón de escombros humeantes, y nuestros supervivientes, que han escapado por los pelos de la destructiva locura de un solo hombre, perdiendo a uno de los suyos en el camino, parten sin rumbo, buscando un lugar donde seguir viviendo, una razón por la que continuar, un poco de seguridad.
Mientras lo hacen, escuchamos a Bob Dylan cantar que "mañana es mucho tiempo" mientras asentimos, pensando en lo difícil que es vivir un día más en ese mundo lleno de muerte y peligro. En ese mundo donde la humanidad es su propio enemigo... uniéndose a los que ya hay.
¿Qué nos esperará en la segunda temporada?
Aunque he leído el cómic, como imaginaréis debido a las comparaciones de escenas que solemos hacer cada semana, para este apartado prefiero centrarme en aquellas pistas para un futuro que nos haya dejado la serie, en tramas que han quedado abiertas y seguirán teniendo efecto más adelante.
- Morgan y Duane: El padre e hijo a los que Rick conoció en el episodio piloto no han vuelto a dar señales de vida en toda la temporada, aunque hemos notado su presencia en varias ocasiones, como cuando la deuda de Rick con Morgan le motiva a regresar a Atlanta para recuperar el walkie, o cuando trata de ponerse en contacto y le deja una nota diciendo que se han ido al CDC. Ahora que el CDC ha sido destruido, ¿tratará Rick de volver a poner a Morgan tras su pista, o los recientes eventos le habrán hecho olvidarlo?
- El helicóptero: Poco antes de meterse con su caballo en medio de una horda de zombies, Rick avista un helicóptero sobrevolando Atlanta. Dado que no tiene nada que ver con el CDC, ¿quedará algún asentamiento militar cercano en funcionamiento, como la base que mencionaba Shane? ¿O ese helicóptero estaba manejado por algún superviviente que no pertenece a ningún tipo de organización militar?
- Merle: El violento y racista hermano de Daryl cortó su mano para escapar, y consiguió sobrevivir cauterizando su herida y robando la camioneta de nuestros supervivientes para escapar de Atlanta. Seguramente esté lleno de sentimientos de venganza contra Rick y T-Dog, así que seguro aparecerá para ajustar las cuentas.
- Daryl: El hermano de Merle, aunque la mayoría del tiempo se muestra cooperador, también es violento e impulsivo. Y aunque hace varios episodios que ni menciona a su hermano, seguro que no abandona tan rápido su búsqueda.
- El triángulo amoroso: Las cosas entre Rick, Lori y Shane están cada vez más tensas. Rick (en principio) sigue sin saber nada, pero Shane perdió el control y trató de forzar a Lori, algo que seguro marcará de por vida la relación entre ambos de un modo negativo.
- Carol: Liberada del yugo de su marido maltratador, Carol aún se muestra débil y asustada, pero seguro que, sin ese sufrimiento, pronto comenzará a dar pasos adelante.
- Los Vatos: Quizá si Rick y los demás se quedan por Atlanta, volvamos a saber algo de esta gente. Pero, lo más probable es que su historia esté terminada.
- Morales: En el quinto episodio, Morales decidió tomar un camino separado al del resto, y viajar con su esposa e hijos en busca de sus parientes. Una familia con dos niños pequeños se expone a un sinfín de peligros en un mundo como este. Y, como justicia al personaje, deberíamos saber algo de su destino, o volver a reencontrarnos con él.
- Dale y Andrea: Lo que ha ocurrido entre ambos en el interior del CDC, la demostración de cariño de Dale hacia Andrea, y la aceptación por parte de ella de seguir viviendo un día más seguro ha forjado un fuerte lazo entre ambos, que seguro será explorado más adelante.
- El susurro de Jenner: No hemos llegado a saber que es lo que el doctor, poco antes de morir, susurra a Rick al oído. Parece poco probable que sea algo referente a la epidemia, ya que Jenner no parecía saber más. Por tanto, quedan dos posibilidades: que hubiese un circuito de vigilancia en la sala de descanso y Jenner viese lo ocurrido entre Shane y Lori; o que Jenner encontrase algo inusual en alguno de los análisis de sangre.
- T-Dog: Aunque no se ha explorado mucho al personaje, parece que tenía cierta relación cercana con Jacqui. Quizá, de ser así, veamos como le afecta su muerte.
- Las secuelas del CDC: La actitud suicida y derrotista de Jenner puede haber calado hondo en alguno de los supervivientes, dejándoles esas ideas de desesperanza.
- El siguiente destino: Ahora que la idea de Rick de ir al CDC resultó de modo catastrófico, los supervivientes podrían optar por seguir la sugerencia de Shane de la base militar, o buscar un destino completamente nuevo. Regresar al campamento o permanecer en Atlanta parece algo inviable.
Opinión.
Cuando se supo, al final de "Wildfire", que los supervivientes entrarían al CDC, donde parecía haber un científico que conocía las claves y detalles detrás de la "epidemia zombie", mucha gente se llevó las manos a la cabeza, pensando que iban a explicar la procedencia de la epidemia, e iban a meterse a hablar de conspiraciones gubernamentales y experimentos científicos.
"Se están cargando el espíritu del cómic con el CDC", era una frase muy repetida.
Pues bien, ya no hay CDC, sólo cenizas, y lo único que sabemos es cuánto tiempo atrás se desató la epidemia, y que consiste en "algo" que mata el cerebro para más tarde resucitar una parte básica de éste, algo que podía deducirse tienendo en cuenta que el único modo de acabar con los zombies es un disparo en la cabeza.
Todo esto nos dice, señores, que debemos confiar más en esta serie en la cual está implicado el guionista original de los cómics, Robert Kirkman.
"TS-19", como cada episodio de la serie, es un episodio que nos habla de unos personajes, de sus luchas internas y externas, y, especialmente, de las acciones de la humanidad ante unas circunstancias adversas. Y, como guinda para la temporada, nos deja un mensaje que será constante en la serie como lo es en los cómics: los seres humanos son más peligrosos que los zombies.
La primera temporada de "The Walking Dead", al igual que los primeros números de los cómics, resultan ser un prólogo bastante apresurado de grandes historias que vendrán después. Eso es esta primera temporada, donde hemos visto a nuestros protagonistas despertar a un nuevo y peligroso mundo, donde han aprendido que no deben bajar la guardia en ningún momento, y donde han perdido casi toda su esperanza, tratando de aferrarse a la vida desesperadamente. Ahora, toca esperar para que empiece la aventura. Y nosotros esperaremos con ganas.