LOST: AL FIN EL FIN


Les dejamos esta interensantísima y a veces un poco ácida nota del diario Página/12 de Argentina donde habla del cambio en las series que genero Lost y su fenomeno en la red.

Termina la serie que creó una legión de obsesivos como no se veía en mucho tiempo –y que también provocó grandes decepciones entre fans tempranos–. Como sea, en la sexta temporada de Lost se revelarán o no los misterios que falta resolver pero, sobre todo, lo que queda es una nueva forma de consumir televisión que va desde la circulación pirata al instante de capítulos recién estrenados hasta el desplazamiento de las sitcoms de los ’90 por la serie de aventuras dramática. (Sigue luego el salto)

Pasado mañana en latinoamerica empieza la sexta y última temporada de Lost y para cuando en mayo, cuatro meses y 18 episodios más tarde, llegue a su final y empiece a quedar atrás uno de los mayores éxitos televisivos de la última década, unas cuantas cosas relativas a la manera en que vemos televisión van a haber cambiado radicalmente, tal vez para siempre. Esto no es una exageración ni convencerse de ello implica abrazar alegre e irreflexivamente el fenómeno Lost, haberse convertido en otro adicto; es pura comprobación empírica.

Entre los cambios menores que seguramente se verán revertidos dentro de no mucho –probando el carácter cíclico de los procedimientos de producción de la televisión norteamericana–, vale recordar que la creación de J. J. Abrams, Damien Lindelof y Carlton Cuse reinició el reinado de la serie dramática de una hora, dando por terminado el de las sitcoms, que con Friends y Seinfeld, entre otras comedias de media hora a la cabeza –y no obstante los éxitos de ER y Los Expedientes Secretos X–, dominó los ‘90. Uno de los síntomas de esto es que las cadenas televisivas, productores y guionistas parecieron en el último lustro haber salido desesperados en busca de un nuevo Lost: el resultado fueron programas rápidamente descartados como Jericho o la versión norteamericana de Eleventh Hour, otros que sufrieron sus tropiezos pero siguen adelante como Heroes, o Fringe, y las remakes de series de culto como El prisionero y V, invasión extraterrestre (esta última además sugestivamente protagonizada por Elizabeth Mitchell, alias Juliet, de Lost) y la búsqueda todavía sigue adelante y cada tanto encuentra un sucesor que más o menos funciona, como Flash Foward. Muchas de estas series están emparentadas por un combo de elementos centrales a la fórmula Lost: son dramas masivos que implican un héroe colectivo (su rasgo más evidente post 11-S) conformado por una multitud de individualidades en conflicto, liderazgos contrapuestos y múltiples teorías conspirativas detrás de cada misterio a resolver. Es probable que, desaparecida Lost, siga dejando una estela un tiempo más.

Entre los cambios mayores e irreversibles que no deben atribuirse entera ni únicamente a Lost pero que ésta contribuyó a afianzar, está la forma de consumo de las series. Para empezar, como los espectadores argentinos pueden comprobar, profundizó algo que la explosión del cable había empezado a producir más de una década y media atrás: una reducción de la “ventana”, el tiempo transcurrido entre su estreno norteamericano y su llegada a la pantalla local. Luego, el sistema de subida y descarga por Internet de copias comprimidas apenas después de su emisión estadounidense (muchas veces tomadas de la tv de alta definición) terminó por pulverizar la brecha. Si la primera temporada de Lost fue seguida semana a semana por AXN, para la segunda ya existía una red de fanáticos que no sólo se ocupaba de subir a Internet cada capítulo apenas después de su estreno mundial, sino que además generaba y ponía a disposición de todos subtítulos en varios idiomas. Ante la evidencia de que este sistema no tendría vuelta atrás, los sitios oficiales de los canales de televisión norteamericanos empezaron a ofrecer gratis y online una parte cada vez mayor de sus contenidos ya emitidos, y casi no hay serie que no se edite pronto en DVD. El hecho de que AXN estrene esta última temporada de Lost tan solo una semana después de su estreno estadounidense parece resultado directo de esta situación. Pero incluso se han producido casos sospechosos de filtraciones en la red de episodios televisivos especialmente esperados, al punto que cuando el piloto de Fringe (la nueva creación de J. J. Abrams) estuvo disponible en Internet varios meses antes de su estreno televisivo, parecía menos un accidente que la puesta en práctica informal de un nuevo, barato y eficaz sistema de test-screening: a ver qué dicen los fans, qué se comenta en los foros, qué ganas hay de seguir viendo.

Y no sólo para pruebas piloto sirven estas descargas al instante que hacen los fanáticos, sino que se ha incrementado el feedback entre la producción y el público, y los guionistas pueden ir modificando su trabajo –sus líneas argumentales– sobre la marcha. Un procedimiento por lo menos tan viejo como el folletín del siglo XIX, pero actualizado con una inmediatez poderosa. Lo que nos lleva una vez más a preguntarnos de qué son capaces los canales de televisión, productores y guionistas para exprimir cada uno de sus éxitos, y el caso testigo vuelve a ser Lost. Cuando, con la tercera temporada todavía en el aire, se anunció que todo el asunto se extendería por tres años más, muchos pensaron en un estiramiento forzado, en explotación, en traición. ¿Cuántos de los elementos de intriga (y personajes nuevos) que se habían empezado a amontonar respondían a un plan más o menos trazado previamente? ¿Cómo iban a hacer para cerrar todo esto convincentemente?

En las entrevistas que dieron Lindelof y Cuse los días previos a la première, aseguraron que ahora sí, que ahora el plan es definitivamente atar nudos. Agregando, mandándose un poco la parte, que “también tenemos el peso agregado de cómo vamos a resolver esta mitología”. Saludablemente, indicaron también que para darle a todo un cierre sensato, han vuelto a los inicios de la serie, reviendo cómo es que llegaron hasta donde llegaron. Menos alentador suena su confesión de que todavía no lo tienen resuelto en sus cabezas, que todavía deben terminar de guionar los últimos seis episodios.

De una forma u otra, para satisfacción o decepción de millones, éste promete ser el final. Así que la verdad debe estar ahí afuera, en algún lado, esperando que haya quienes sepan ponerla por escrito y finalmente le den un poco de sentido a tanta cosa suelta y un cierre a este universo infinito de especulaciones que fueron los seis años de Lost.

La sexta temporada de Lost empieza este martes 9 a las 21, por AXN

Fuente: Página/12

LOST: MAGGIE GRACE EN EL ESTRENO DE "FLYING LESSONS"

Os dejamos unas imágenes de la actriz Maggie Grace (que fue Shannon Rutherford en "Lost") asistiendo a la noche del estreno de su última película, "Flying Lessons".



Fuente: SpoilerTV Celebs

LOST: LA ISLA DESVELA SUS SECRETOS

Les dejamos una nota que salió hoy en el periódico argentino Clarín, en la que Evangeline Lilly y Josh Holloway cuentan cómo les cambio la vida Hawaii y la serie. Además, las claves del final.

Los turistas llegan todo el tiempo a la isla de Oahu buscando fotografiar los lugares donde se filma Lost. Las cabañas del campamento Erdman, la playa Mokuleia y especialmente Turtle Bay Police Beach, donde hay guardias custodiando la soledad de esas valijas vacías desparramadas sobre la arena y entre los árboles, porque ahí es el lugar donde cayó el famoso vuelo 815 de Oceanic, y cada tanto se usa para alguna escena de la serie. Los lugareños, en cambio, conviven sin fanfarria con los actores que los invadieron en 2004: no los persiguen por autógrafos o fotos, los consideran parte del paisaje. [Continúa luego del salto].

Cualquier turista playero puede encontrar a "Desmond" manteniendo su bronceado en zunga, a "Jack" esperando a sus hijos en la puerta del colegio o a "Hurley" haciendo cola en el cine. La producción invirtió 400 millones de dólares y contrató mucha mano de obra en la isla. Aunque no la hayan seguido afiebrados por televisión y todavía no tengan un museo Lost, los nativos son los que más van a resentir, junto con los fanáticos, el hecho de que la serie termine en 16 semanas, empezando este martes.

Oahu sirvió como telón de fondo para filmar las escenas de jungla verde intensa y también cada uno de los supuestos países que aparecen en los flashbacks (Corea, Túnez, Irak, Australia), la urbana Los Angeles y hasta la nieve de Nueva York. Un banco en Honolulu fue robado por "Kate" pero sólo los iniciados van y le toman fotos. La vida parece tranquila en este oasis en medio del Pacífico en el que nació Barack Obama. Los actores de Lost, desparramados por la isla, hicieron sus vidas, tuvieron sus hijos, se hicieron amigos de otros padres, se dedicaron a la jardinería, practicaron surf.

El capítulo doble con que AXN comenzará a transmitir la sexta y última temporada este martes a las 21, comenzará a responder algunas de las intrigas básicas que ha generado esta ficción creada por Damon Lindelof y JJ Abrams en septiembre de 2004 y que son tema de debate en Internet. Se sabrá, por ejemplo, quien o qué es el monstruo de humo. Y a la semana siguiente "Kate" tendrá un momento tierno con "Jack" y una confrontación con "Sawyer". El destino de estos personajes se entrecruzará como nunca antes, prometen los productores. Aunque para los actores sólo se trate de un día más de filmación, cuando ya empiezan mentalmente a hacer las valijas y a enjugar las lágrimas.

En la paradisíaca Hawai, Evangeline Lilly y Josh Holloway hablaron con Clarín de sus personajes, Kate Austen y James "Sawyer" Ford. "Es como tener una hermana gemela", explica Lilly, vestida con un solero rojo que expone sus brazos llenos de magullones. "Acabo de filmar una escena en la que trepo a unos árboles y así quedé", comenta graciosa y femenina, tan distinta de "la chica machona" que creció en Vancouver un siglo atrás. "En un universo paralelo teníamos otras carreras, éramos distintos, hemos cambiado de piel unas cuantas veces. Como las serpientes pero sin veneno", se divierte Holloway mostrando su dentadura blanca impecable, y una actitud amigable mucho más cerca del cowboy que del galán de telenovela.

¿Intuyeron al principio que iban a formar parte de un fenómeno mundial?

Evangeline: Nunca seguí las teorías, soy muy mala para la ciencia ficción, me costó entender de qué se trataba todo esto. Pero luego aprendí a resignarme y a darme cuenta de que estamos en manos creativas excepcionales, y aunque pueda pasar cualquier cosa con nosotros, siempre va a ser una genialidad.

Josh: Pensábamos que el programa iba a durar un año, que no había otra cosa para hacer en una isla más que comer fruta y matarnos entre nosotros. Pero luego empezamos a descubrir las capas de la serie y nos voló la cabeza. Al principio no me gustaba que Sawyer fuera siempre malo, pensé que estaba destinado a morir (risas) si no le afloraba un poco de humanidad. Luego empezó a pagar por las cosas malas y eso hizo que la gente le tomara simpatía.

Eso y las escenas sin camisa que te convirtieron en el hombre más sexy de la serie...

Josh: Cada vez que leo, en el guión, que me tengo que sacar la camisa me voy directo al gimnasio. Es difícil tener un buen estado físico a los 40, no es como a los 25, que siempre estás en forma; ahora me toma un poco más de esfuerzo pero me mantiene sano. En cuanto a lo de ser "sexy", en este punto de mi vida, a mi edad y estando casado, es casi cómico. Si me hubiera pasado a los 22, habría sido distinto. Ahora no siento la presión.

¿Qué tal es ser una de las puntas del famoso triángulo amoroso?

Evangeline: Al principio no me gustó lo que le pasaba a Kate, ese ir y venir de Jack (Matthew Fox) a Sawyer en la tercera temporada estaba minando su integridad, ¿qué clase de mujer hace eso? Como televidente, no me hubiera gustado Kate, me hubiera hecho enojar. Pero luego empezó a enfocarse más en su hijo Aaron, a madurar y a respetarse a sí misma. No puede ser que el amor romántico sea lo más importante en tu vida. ¡Crecé! Yo cumplí 30 este año y me siento a años luz de la chica que llegó a la isla.

Josh: Es drama en TV y se dio de manera orgánica. Estás en una isla, hay una chica hot y es obvio que estos dos tipos se iban a pelear por ella, eso está en la naturaleza humana. Jack y Sawyer son como dos versiones distintas del mismo hombre, y Kate los hace encontrar en el medio. Es divertido pelear con Matthew, se dio la química justa.

¿Conviven bien con la fama que les dio "Lost"?

Evangeline: Kate fue mi primer gran trabajo, mis compañeros fueron mis profesores de teatro. No puedo estar más agradecida. Es cierto que tuve que aprender a no pensar en todo eso de la fama para no asustarme pero este show me ha abierto unas puertas enormes. Sé cuánto voy a llorar cuando se termine.

Josh: Antes no me preocupaban mucho mis personajes, pero Sawyer se ha llevado seis años de mi vida y ahora me importa. Y la fama no se siente aquí en Oahu.

¿Cómo los trató Hawai todos estos años?

Evangeline: Cuando recién llegué me sentía como Dorothy en el planeta de Oz, y me quería ir. ¡Esto es tan distinto a la vida que llevaba en Vancouver! Ahí todo es vastedad y en Oahu podés dar vuelta a la isla en tres horas. Ahora es al revés: los otros están listos para irse y yo me quiero quedar. Aprendí a a amar esta quietud. Me compré una casa y planeo quedarme largos períodos. Quiero convertirme en escritora de ficción. No creo que me aparezca un rol tan interesante como este, no en el Hollywood de hoy.

Josh: A mí me cambió la vida en Hawai. Me compré mi primera casa, me casé, tuve un hijo. La vida es muy simple aquí, es muy parecida a como crecí en el sur, están muy orientados hacia la familia, les gusta reunirse a tocar la guitarra. Vamos a quedarnos acá hasta que mis chicos terminen el colegio; yo puedo volar a Los Angeles por trabajo.

¿Cómo imaginan que terminarán sus personajes?

Evangeline: Es muy raro lo que hace este programa con nosotros, es como alquimia, donde la vida imita el arte y el arte imita a la vida. Nos hemos convertido en los personajes que actuamos. Kate terminará con una gracia y madurez que ni ella ni yo teníamos hace 6 años. Intuyo que va a tener un final feliz, pero no sé si se va a quedar con alguno de estos dos maravillosos hombres, o sola.

Josh: Espero que todos los que sobrevivimos tengamos una segunda chance en la vida para utilizar las lecciones aprendidas en la isla. Todos tuvimos que enfrentar aquí a nuestros demonios, crecer o morir. Quién sabe, Sawyer seguro que muere salvando a una rana.

Fuente: Diario Clarín

VARIAS SERIES: SCANS DE "EL JUEVES" (03/02/10)

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Os dejamos unos scans del número 1706 de la revista satírica española "El Jueves", en la cual podemos encontrar, dentro de su sección "La guinda", un especial dedicado a las series de TV americanas, obra del dibujante Igor. Aquí tenéis la tira sobre "Lost". Haced click sobre ella para verla mejor.



Y haciendo click aquí podéis ver los scans de la sección completa, con tiras sobre "House", "Dexter", "24" y "Prison Break", entre otras.

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